Llegamos a la segunda cita del calendario: el gran premio de Malasia. Debutó en 1999 y se ha convertido ya en una tradición en el mundial. El circuito, uno de los primeros con la firma de Hermann Tilke, el diseñador por antonomasia de nuevos circuitos del mundial, destaca por sus numerosas curvas de alta velocidad. Algunos de los sucesos más destacados han sido estos:
1999. A diferencia de en la actualidad, Sepang se corría al final de la temporada cuando se incorporó al mundial. Era la penúltima carrera, que podría ser clave en el devenir del desarrollo del mundial, por el que luchaban Mika Hakkinen y Eddie Irvine. Schumacher, que reaparecía después de una larga lesión, hizo la pole, pero rápidamente, en carrera, dejó pasar a Irvine, su compañero en Ferrari, quien logró finalmente la victoria, con Schumacher y Hakkinen a su estela. Sin embargo, los dos Ferrari fueron descalificados, lo que daba la victoria y el título a Hakkinen. Afortunadamente para la escudería del cavallino rampante, la victoria volvió a manos de Irvine, que llegaría líder a la última prueba del campeonato que finalmente fue para su gran rival finlandés.
2002. El gran premio de Malasia de 2002 fue uno de los dos únicos de la temporada en el que no ganó un Ferrari (el otro fue el GP de Mónaco, con victoria de Coulthard), sino que fue Ralf Schumacher el que se llevó el gato al agua, eso sí, ayudado por el incidente entre Montoya y su hermano Michael en la primera curva, que obligó al piloto de Ferrari a cambiar el morro. Aún así, el alemán logró remontar y finalizó tercero, el peor resultado que obtuvo en toda esa temporada.
2007. El segundo gran premio de la temporada 2007 supuso la primera victoria de Alonso en McLaren. Lo interesante estuvo por detrás, en la interesantísima lucha entre Hamilton, que tan solo corría su segunda carrera, y Massa, que acabó desquiciado tratando de adelantar al inglés y terminó fuera de pista, lo que le relegó al brasileño tras su compañero de equipo Raikkonen y Nick Heidfeld, a los que no pudo volver a pasar en toda la carrera.
2009. El diluvio universal. Quizás es lo que pensaron algunos al ver la carrera. Y es que se tuvo que suspender cuando aún no se había cubierto el 75% de la distancia, lo que provocó que sólo se dieran la mitad de puntos. Jenson Button venció, por tanto, antes de tiempo, seguido por Heidfeld y Glock. Hasta ese día, solo cuatro grandes premios se habían suspendido sin completarse el 75% mínimo para otorgar todos los puntos y la última vez había sido 18 años atrás, en 1991. Para la posteridad quedará la imagen de Raikkonen comiéndose un helado antes de la suspensión definitiva.
2010. La clasificación de la temporada 2010 fue una gran locura. La lluvia dejó una situación insólita: los dos Ferrari y Hamilton quedaron fuera en la Q1 y unos minutos después, en la Q2, Button, con el otro McLaren, se quedó en la cuneta por una salida de pista. La carrera, ya sin agua en pista, fue para los Red Bull.
2012. Otra carrera más en la que la lluvia fue protagonista. Esta vez, el gran beneficiado fue Alonso, que sorprendió a todos y se llevó el gato al agua saliendo desde la octava plaza. No obstante, la gran sensación fue Sergio Pérez, segundo, que estuvo muy cerca de ganar el gran premio. Una salida de pista cuando perseguía a Alonso y un cierto conformismo de Sauber evitaron el asalto definitivo a la victoria.


No hay comentarios:
Publicar un comentario