Sorpresón en Malasia. La victoria esta vez no fue para Mercedes, sino para Vettel y su Ferrari, que mantuvieron a raya a los Mercedes, incapaces de hacer desaparecer la ventaja que el alemán logró sobre ellos en las primeras vueltas de la carrera. Casi dos años después, la escudería de Maranello ganó un gran premio, además de mostrar que tienen nivel para poner nerviosos a los dos Mercedes
Safety Car vital
Las primeras vueltas apenas trajeron cambios importantes en cabeza. Hamilton retuvo la primera posición, seguido de Vettel, que contuvo a Rosberg en la salida y se mantuvo segundo. Sin embargo, la carrera dio un vuelco con la salida de pista de Ericssen. El sueco de Sauber, que había realizado una buena calificación el sábado, se salió en la curva 1 y quedó encallado en la grava, lo que provocó la salida a pista del Safety Car. Apenas se habían dado unas vueltas, lo que no impidió que los Mercedes y, con ellos, más de media parrilla, decidiese entrar en boxes para cambiar de neumáticos. Vettel no lo hizo y ahí la carrera dio un vuelco. Se quedó líder, con varios coches entre él y los dos Mercedes. Media victoria llegó ahí, con esa estrategia. La otra media la ganó después. Por detrás, los pilotos que no habían parado comenzaron a verse sobrepasados por aquellos que sí lo hicieron.
Vettel controla perfectamente
Tras sobrepasar a todos sus rivales, los Mercedes se encontraron tras Vettel, pero a una distancia prudencial. Sorprendió que ambos montaran el duro y más aún que Rosberg repitiese cuando ambos neumáticos duraban prácticamente lo mismo y el blando era más lento. Tocaba recortar la distancia que el alemán había logrado. No obstante, en Mercedes parecían creer que Vettel debía hacer las mismas paradas que los dos coches alemanes. Sin embargo, ésta nunca llegó, como tampoco la superioridad abismal que se presuponía a Mercedes sobre Ferrari. Vettel controló siempre la situación y nunca dejó que Hamilton o Rosberg se acercasen en exceso. Y eso que lo intentaron, pero no tuvieron éxito. Vettel estuvo impecable, perfecto, recordando a sus tiempos de tiranía con Red Bull. Al final, logró imponerse sin problema alguno a Hamilton, que acabó segundo, y a Rosberg, que si les quitó tiempo a ambos en las últimas vueltas, aunque no lo suficiente para inquietarlos.
El resto, a un mundo
Raikkonen firmó también una notable carrera como su compañero de equipo en Ferrari. Acabó cuarto, a casi un minuto del vencedor, pero hay que tener en cuenta que, como en 2014, se vio relegado a cola del pelotón debido a un pinchazo que le obligó a cambiar prematuramente de neumáticos, incluso antes del Safety Car inicial, que también le ayudó algo en su remontada, puesto que la pérdida de tiempo que sufrió fue bastante considerable. Al final, tras una gran carrera, en la que confirmó que Ferrari de verdad es el segundo coche, acabó cómodamente en la cuarta posición. Tras él acabaron los dos Williams, que hicieron una carrera discreta en el sentido de que no llamaron la atención. Bottas terminó delante de Massa tras sobrepasarlo en las últimas vueltas. Por último, cerrando las plazas de puntos estuvieron los cuatro coches vinculados a Red Bull. Lo sorprendente es que los dos Toro Rosso acabaron delante de sus hermanos mayores. Verstappen se hizo con la séptima plaza tras sobrepasar a un Sáinz que tampoco paró con el Safety Car y llegó al final con las ruedas bastante desgastadas tras realizar solo dos paradas. Kviat estuvo cerca de sobrepasarlo, pero no pudo. Al menos quedó delante de Ricciardo. En cualquier caso, el paso atrás que ha dado Red Bull es preocupante. Tanto que Vettel dobló a los dos monoplazas de su ex-equipo.
Para acabar, ni Lotus, ni Force India ni Sauber ni McLaren tuvieron su día. En el caso de Lotus, Grosjean acabó al borde de los puntos tras un toque con Pérez que le hizo trompear y por el que el mexicano fue sancionado. La misma suerte corrió su compañero Hulkenberg, que tuvo la misma sanción tras tocar a Kviat. Mientras, el compañero de Grosjean en Lotus, Maldonado, empezó mal con un pinchazo en la primera vuelta y terminó abandonando con problemas. Por su parte, McLaren dio un paso adelante y rodó a ritmos decentes. Puede ser que incluso estén ya al nivel de Force India. Sin embargo, ninguno de los dos pilotos acabó la carrera. Finalmente, cerrando la clasificación acabó Roberto Merhi con Manor. El español logró terminar su primera carrera en Fórmula 1 aunque, como era previsible, acabó a tres vueltas del ganador. Al menos acabó.
La conclusión de Malasia es que Mercedes no es tan superior como parecía. Ferrari ha dado un paso adelante y ya es el segundo equipo con diferencia sobre el resto. Quizá estén lejos de Mercedes en una situación real en la que no hubiese sido necesario improvisar una estrategia, pero Mercedes tiene prohibido relajarse.
Campeón. Vettel. El héroe indiscutible en el día de hoy. Tuvo siempre la carrera bajo control y no dejó nunca que Hamilton o Rosberg lo inquietaran. De 10.
Vaya día. Mercedes. Gestionaron muy mal la situación en el Safety Car. La carrera no hubiese ido por los mismos derroteros si hubiesen hecho lo mismo que Vettel. No obstante, también decepcionó la poca diferencia entre ellos y los Ferrari. Parece haberse desvanecido buena parte de su ventaja, al menos hoy.
El gafe. Kimi Raikkonen. Repite en el puesto de gafe. Ferrari tenía nivel para estar cerca de Mercedes, pero el finlandés tuvo que remar a contracorriente toda la carrera por un pinchazo a principio de la carrera. A ello se une la Q2 del día de ayer, en la que no se le puede achacar nada, ya que fue algo anómalo.
No se le esperaba. Verstappen. Ferrari y Vettel se lo merecían más por lo bien que han corrido, pero también hay otros que se merecen el "galardón". Se lo concedo a Verstappen. Muy madura su carrera para ser un debutante y tener 17 años. La juventud no impide correr rápido.





.svg.png)



